Sale el Sol, llega la Luna. Los días van pasando… todo forma parte de tu normalidad. No te preocupas sino de tus cosas, tus pequeñas rutinas de supervivencia.
Todo mantiene un ritmo, una cadencia que te permite vivir la vida tal como la conoces. Vivirla con tus desafíos cotidianos y las cosas van sucediendo dentro de esa normalidad.
Y sin embargo todo cambia a cada instante, el Sol emitió millones y millones de fotones, la luna movió las mareas para equilibrar el clima, las estrellas se ordenaron de forma mágica e improbable para mantener el equilibrio del universo, ese frágil y resistente equilibrio que te permite vivir.
La vida explota exultante a cada instante en el planeta y tú sigues sin ser consciente de toda esa maravilla, solo de tus rutinas y tus pequeños problemas, creados por ti, en tu mente.
Ábrete al corazón y deja que el universo penetre en ti, siente como el Sol y la Luna te mece, ayudándote a recordar que tú esencia es el amor.
© Jan Pere.




0 comentarios