El proceso de sanar
Imagina un teclado, de estos modernos que no necesitas saber música. Tocas una tecla, una sola tecla y todo se pone a funcionar, no tienes que hacer nada. Solo escuchar la música, esa melodía que se repite una y otra vez. De pronto alguien se sienta ante el teclado, presiona la tecla y la música deja de sonar. La has escuchado tanto tiempo que ya forma parte de ti y al dejar de escucharla te sientes raro, como que te falta algo. Y el hombre comienza a tocar las teclas, no solo una. Las va tocando todas en armonía y la música comienza a sonar. Es diferente y tiene algo especial que la antigua no tenía, está viva y esa vibración penetra en ti llenándote de paz y bienestar.
Tu cuerpo es igual… un maravilloso instrumento que puede funcionar en automático o de forma inteligente. Si optas por el automático siempre escucharás la misma melodía, el mismo ritmo, una y otra vez, esas son tus rutinas.
Si por optas por la inteligencia puede que al principio no suene bien. Estás aprendiendo, se compasivo contigo, sigue probando y la música no tardará en sonar armoniosa y diferente, más adecuada a ti. En todo caso persevera y se benevolente contigo.
Cada vez que estas en el miedo o el temor tu cuerpo enferma y envejece. Pero cuando estás en el amor y la alegría, el cuerpo se regenera y rejuvenece. Y no has de hacer nada especial, solo estar en la frecuencia adecuada. Y el amor y la alegría como estados internos, siempre los tienes a tu alcance porque están dentro de ti y forman parte de tu alma.
Comprender el cuerpo para sanarlo.
Tu células, son los ciudadanos de tu mundo interior te están escuchando y también echando de menos.
El cuerpo está formado por trillones de células. Todas tus células son seres vivos, sintientes e inteligentes.
Tus células se comunican entre ellas, establecen relaciones y forman comunidades con funciones específicas para mantener tu entorno interior funcionando. Aunque tú no te enteres, porque tienes el sistema en automático.
Las células funcionan con energía, igual que nosotros y nuestra sociedad. También tienen su moneda, el ATP con el que funcionan, pero necesitan algo más que energía; necesitan dirección y propósito y sobretodo amor, igual que tú y yo. Y el gran secreto es: ¿cómo dar a nuestras células lo que necesitan para que se mantengan jóvenes y felices?
El secreto es tu voz interior, tu DI. Lo que les dices a cada momento, porque para ellas tú eres el creador y tu palabra es ley.
Tus células son receptoras de energía. La necesitan para hacer sus tareas, esa es la parte química, pero necesitan algo más, dirección y propósito, alguien al mando que les diga cómo mejorar y que les muestre el camino. Y esa es tu responsabilidad, y tu mejor herramienta para guiarlas es tu inteligencia espiritual, algo que ya tienes pero que quizás hayas olvidado.
Habla con tu cuerpo, él siempre te responde.
Si te comunicas con ellas con inteligencia espiritual, activaras la sabiduría interior, eso significa que eres consciente y que tu conciencia les llega a ellas, porque forman parte de ti. Y tus células están de fiesta por el despertar y tú lo recibes como alegría, bienestar y amor. Tu cuerpo se sana y comienza a rejuvenecer, porque hay alguien al mando y ha cambiado la música.
Y es tan sencillo y comprometido a la vez.
Las células, todas ellas, incluidas las nerviosas y las del cerebro han sido creadas para regenerarse una y otra vez.
Pero necesitan dirección, si no seguirán en automático y los telómeros se irán acortando porque es la rutina que les han enseñado.
Toda las células están diseñadas para regenerarse (sanación) y renovarse (rejuvenecer). Pero hay una creencia sobre las células que hace que la humanidad está atascada porque está en el modo automático o por defecto.
Todas las células tienen algo mágico en su interior, y es el ADN. Sí además de la parte bioquímica tienen algo más: energía multidimensional.
Tu ADN es multidimensional, es algo que lo biólogos cuánticos saben. El ADN se puede activar y mejorar con la inteligencia espiritual, porque es una frecuencia que conoce.
Y llegamos al punto en que decimos: bien, si todo eso fuera cierto, ¿dónde están las instrucciones para desactivar el automático y comenzar mi melodía.
¿Cuáles son las instrucciones para decirle a mis células que se mantengan sanas y comiencen a rejuvenecer? Habla con ellas, recuerda que siempre te están escuchando, por eso es tan importante que lo hagas con inteligencia espiritual.
Las herramientas de la inteligencia espiritual para sanarte a ti y a tu cuerpo.
Mantente atento a:
- Tus rutinas y date cuenta de ¿qué sientes cuando estás en ellas? Lo que te dices a ti mismo, ¿es negativo o positivo?
- Cuidar tus pensamientos, ellos crean tu realidad. Si tu realidad no te gusta, revisa qué pensamientos te llevaron a ella.
- Escuchar lo que dices a los demás, porque te vendrá de vuelta.
- Tu respiración ¿Cómo es y que te aporta? Recuerda que tu respiración está conectada a tu mente.
- Tu postura y forma de moverte. ¿Hay armonía? Una mala postura dificulta el flujo de la energía y la respiración, generando todo tipo de problemas de salud.
- Tratarte bien y cuidar lo que comes y bebes. Si no sabes lo que metes en tu cuerpo, no comprenderás que te está pasado.
Si te parece mucha tarea, recuerda dos cosas importantes: sonríe y agradece.
Atento/a… no es necesario que las uses todas a la vez, porque no funcionará. Elige una cada vez y date cuenta de qué sucede en tu interior. Ve probando y quédate solo con la que te sirva.
Y sabes una cosa, la mejor forma de comprobar si esto funciona es estar atento a los pequeños cambios, porque preceden a los grandes, y además te motivarán a seguir avanzando y será tu experiencia personal.
Por último, todas las herramientas mencionadas están en los post anteriores, solo has de explorar un poco para encontrarlas.
Post recientes:
Libro recomendando: La sabiduría interior, para comprender mejor nuestros estados internos, esos que tanto importan a nuestras células.




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