Las palabras, son el medio para que tus deseos se hagan realidad.
El deseo y la palabra son formas de pensamiento – energía condensada. La palabra es el mayor descubrimiento – avance de la humanidad, por delante incluso del fuego.
El uso de la palabra hablada y posteriormente escrita dotó a nuestro cerebro una plasticidad especial que nos diferencia del resto de animales.
Así como el oso polar se adapta al frío por mera supervivencia, los dromedarios lo hacen al desierto.
El mono desnudo desarrollo su cerebro creando la mente, ese programa tan sofisticado que acabó tomando el control y confundimos con nosotros mismos.
Toda esta evolución se basa en la palabra. La capacidad de preservar el conocimiento de uno y compartirlo con muchos para que seguir evolucionando. Y pasito a pasito fuimos avanzando hasta llegar al presente donde los pasitos son un sprint a todo gas.
Este salto evolutivo tiene que ver con el acceso a la información a nivel global. Es la palabra en todas sus variables de infinitos idiomas y en todo tipo de formatos la que impulsa la humanidad.
La palabra es una forma de poder que puede iniciar guerra e instaurar la paz, en el entorno exterior y en el interior también. A veces basta una sola palabra para sentirnos en el cielo o cabrearnos y ponernos como una “moto”.
La palabra, el poder creador.
La palabra es energía, una parte esencial de tu poder personal. Es única e irrepetible y cómo pedimos nuestros deseos: con la palabra.
Por esto cuando pides algo, ve a la raíz del deseo para que sepas qué estás pidiendo, porque te lo pueden dar.
Además el deseo se te puede conceder de muchas formas y por eso has de estar atento para recibirlo. Recuerda las cosa vienen como vienen, no como tú quieres.
Es como cuando no estás en casa y el repartidor te deja la nota en el buzón, y tú sigues esperando que llamen a la puerta para darte tu paquete. No miras el buzón, el plazo de recogida caduca y tienes que volver a empezar.
La fórmula del pedido
Para que tu deseo funcione, es decir se haga realidad, has de seguir ciertas pautas para evitar atrasos y sobresaltos.
Estas pautas son:
– Saber que estás pidiendo y su efecto en tus entornos.
– Pedirlo para ti. Es un asunto privado entre el cosmos y tú.
– Pedir en positivo solo lo que sí quieres, nada más. Es como si le envías una carta a Papa Noel o los Reyes Magos. Pero no te enrolles, ellos están muy ocupados.
– Una sola cosa cada vez y no te repitas, si envías 5000 cartas, solo conseguirás saturar el sistema y demostrar que no confías en ti, ni en él. Esto cancela el pedido. La confianza es tu cash, con lo que vas a pagar. Si no hay confianza no hay entrega.
– No te sientes a esperar. Haz algo o la espera se te hará muy pesada.
– Desear –pedir es usar la fuerza de tu voz con una finalidad mediante la escritura o la palabra hablada. Se consciente de lo que dices en cada momento, porque te lo pueden dar.
– Describe tu deseo en primera persona, en singular. Recuerda que eres tú con el cosmos.
– Utiliza el tiempo presente, porque es el único donde se te puede entregar. Imagina que ya lo tienes y haz como sí.
No cuentes tu deseo, al igual que la semilla necesita su espacio para germinar. Deja que eclosione como una flor, de forma natural. Entonces cuando los demás lo vean y te pregunten ¿cómo lo has hecho? con una sonrisa les muestras el camino para que si lo desean lo recorran ellos también y tu ejemplo les sirva de modelo en el arte de desear.
– Agradece, desde que haces el pedido, no esperes a recibirlo. Con esta actitud creas sincronía con el cosmos facilitando la entrega.
– Sonríe. Sonreír eleva tu frecuencia y te conecta con el cosmos. Tiene las mismas connotaciones que el paso anterior y además te sentirás mejor.
– Disfruta de lo que tienes porque es real. Es como abrir la puerta para recibir más. Es la señal que le envías al cosmos de que estás listo para recibir una nueva entrega.
Notas finales para tu deseo
Como verás los pasos no están numerados. Aunque es adecuado seguir el orden, al menos al principio puedes elegir el recurso que quieras, según tu momento y necesidad.
Esta formula no es única, si investigas verás que hay más, elige la que esté más en armonía con tu cosmogonía personal.
Y por último pero no menos importante: comienza con cosas pequeñas que puedas evaluar y solo dependan de ti, los pequeños logros fortalecen tu confianza, los fracasos no.
Ejemplo 1: si pides un BMW i7 sin presupuesto, la cosa puede tardar, si pides levantarte descansado y con buen humor cada mañana, tienes mucha opciones de lograrlo y este logro afianzará tu confianza en el arte de desear consiente.
Ejemplo 2: si pides que la chica de tus sueños sea agradable contigo, no lo vas conseguir porque eso es manipular. Si pides saber cómo relacionarte con la chica o el chico de tus sueños, es ecológico porque el deseo es para ti y tu desarrollo personal.
Ejemplo 3: no pidas un amento de sueldo o más «pasta». Pide inteligencia para saberlo lograr.
Conocí a un señor que pidió «pasta» para ir a un congreso que era muy importante para él. Como no especificó los detalles, solo la urgencia por el dinero, a los pocos días de su fervorosa petición, un coche lo arrolló y llevándoselo a él y a su moto por delante.
Magullado y sin moto recibió el dinero que había pedido. La indemnización del seguro era suficiente para el congreso, pero no le llegaba para la moto nueva también, entre eso y que aún andaba con la pierna tiesa y el cuerpo magullado, optó por quedarse en casa. Había logrado su deseo, el dinero para ir al congreso, pero a que precio.
Cuando hagas tus pedidos sé específico y ecológico porque el comos te lo puede dar de cualquier forma y puede no gustarte, de ahí los pasos ecológicos en el arte del desear.
Si reflexionas sobre ti, te darás cuenta de que muchas cosas desagradables que suceden en tu vida, las pediste sin ecología o sin pensar.
Recuerda que es una relación entre el cosmos y tú, y no te puedes escaquear.
Post relacionados
© Jan Pere. Artículo disponible gratuitamente para imprimir, copiar y distribuir según lo desees respetando la autoría, manteniendo la integridad del artículo y el enlace al texto original. Los derechos de autor, prohíben su venta en cualquier formato o medio excepto por el editor.
Registrado en: SafeCreative
Imágenes: www.pixabay.com
Y si quieres saber más sobre cómo relacionarte con el cosmos y su influencia en el logro de tus deseos en el libro: Abriéndonos a la benevolencia encontrarás pistas para relacionarte con el cosmos. Recuerda que tu armonía interior es el baremo del cosmos para concederte tus deseos, cuanto mejor te lleves contigo mismo más fácil te resultará hacer tus deseos realidad.
Por último te pido un favor, si este post te ha sido de utilidad, compártelo con alguien que lo pueda necesitar. ¡Gracias!




0 comentarios