Deseo e inteligencia espiritual
¿Por qué para lograr tú deseo has de mantener la atención enfocada en lo que si crees que mereces?
Porque tu sentido del merecimiento es el baremo de lo que estás dispuesto a recibir.
Si tu deseo está en armonía con tu sentido el merecimiento, el cosmos te apoyará, porque es una energía benévola y solo te concederá aquello que es adecuado para ti porque te aporta paz, alegría y bienestar.
¿Y qué sucede cuando es uno de esos deseos que te fastidian ya sean inconscientes o no?
Se te concede porque lo has pedido y hay una intención positiva: algo que necesitas aprender o superar.
La clave para que no te metas en líos, es que tanto cuando hagas tu pedido, como cuando lo recibas lo hagas inteligencia espiritual.
La ecología del deseo
Si deseas un yate como el del tío de Amazon, el Jeff Bezos, y no tienes presupuesto, no lo vas a lograr y te sentirás decepcionado.
Pero… si lo que deseas viajar en un yate y pasártelo bien, es muy posible que lo logres, pero has de ser muy específico o puedes terminar fregando la cubierta del yate, y me imagino que no es ese tú deseo, lo que sí quieres.
Lograr tus deseos es un arte, una forma elegante de comunicarte con el cosmos, para que al escucharte sepa qué es lo que realmente quieres y podértelo dar. Pero si el resultado no es el que esperabas recuerda: el responsable del mensaje eres tú.
Esto es un incordio y una ventaja, no te puedes quejar ni pedir el libro de reclamaciones. Bueno si te puedes quejar pero solo gastarás tu tiempo y energía.
¿Y la ventaja?
Tranquilo, siempre hay una nueva oportunidad. Desear es gratis, pero el tiempo y la energía – confianza que depositas en el deseo, no.
Tu tiempo y autoestima son valiosos. Por eso has de estar muy atento para ver la oportunidad y saberla aprovechar.
El cosmos, universo, como le quieras llamar siempre te da lo que le pides. Aunque muchas veces el problema reside en que no sabes lo que estás pidiendo y por eso te quejas cuando lo recibes.
Comenzando a desear con IE
El arte de materializar tus deseos es como una larga carrera de fondo. Te has de ir entrenado poco a poco, y cada vez irás avanzando más. Comienza por pequeñas cosas para comenzar a entrenarte.
Al ir logrando esos pequeños objetivos, ganarás confianza en ti mismo e irás afinando tu método, porque para cada persona es diferente, como tú forma de caminar, y podrás ir avanzando para llegar a cotas mayores.
Y si no lo consigues a la primera, ¡relajate! no desconfíes de ti, presta atención a cómo has hecho tu pedido al cosmos para poderlo mejorar.
Es como cuando pides una pizza a domicilio, has de ser muy preciso sobre que pizza quieres y los extras. Si no los pides, no te los pondrán. Y el pedido una vez hecho ya no lo puedes cambiar. Pero puedes pedir otra afinando más.
Pero atento… no le puedes decir cómo hacer la pizza, te toca confiar.
Cómo funcionan las entregas
Es importante que sepas que el tiempo para el cosmos no es lineal, sin causal. Y así como el repartidor de pizzas tiene un tiempo concreto de entrega, el cosmos no. El pedido se entregará cuando se den las circunstancias adecuadas para la entrega.
Por eso es importante que no te sientes a esperar que se cumpla tu deseo. Cuanto más hagas para lograrlo, más sencillo será para el cosmos entregártelo. Y recuerda, tu tiempo tiene mucho valor, es tu bien más preciado y el único que no puedes recuperar.
Ayudar al cosmos con tu pedido es importante, es como ponérselo fácil al repartidor de pizzas, y aunque no lo logres a la primera hazlo otra vez, porque es como el juego de encontrar el tesoro, algo divertido con un gran premio final.
Ya recibí mi encargo ¿y ahora qué sucede?
El deseo se te concede pero es igual que un huertecito, está lleno de posibilidades, pero lo has de cuidar y cultivar para que siga creciendo, dándote frutos y bienestar. Si no, se muere y vuelves a la posición de salida, ¡te quedaste sin huertecito!. Sí, es como en el juego de la oca o el parchís. Y volver al punto de partida habiendo probado lo bueno no es agradable.
Seguramente habrás escuchado alguna de esas historias de personas a las que el cosmos les concedió el gran deseo que tantos añoran, ¡les tocó la lotería!, un montón de millones. Y que unos años después estaban peor que antes de recibir su deseo.
Algunos incluso arruinados.
También está la otra versión, personas que supieron agradecer u gestionar su riqueza y vivieron felices.
La diferencia entre unos y otro es que los segundos usaron su inteligencia espiritual, tanto para hacer el pedido como para recibirlo.
Las pistas del tesoro. Son seis
Primera:
Autoestima y merecimiento. Lo que sientes que mereces, es lo que vas a recibir. Revisa este post y las pistas que hay en él:
https://janpere.com/necesidad-o-merecimiento/
Reflexiona a lo largo de esta semana sobre dónde está tu atención, en la ¿abundancia o escasez? y cómo está condicionando tu vida ahora.
Mantente atento para identificar y cambiar ese patrón, y date cuenta de la diferencia en tu interior, porque eso es lo que el cosmos evalúa para atender tu petición.
En el próximo post veremos la pista 2 ¿Qué es eso de la ecología personal? y cómo influye condicionando los deseos y tu realidad.
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Y si quieres saber más sobre cómo relacionarte con el cosmos y su influencia en el logro de tus deseos en el libro: Abriéndonos a la benevolencia encontrarás pistas para relacionarte con el cosmos. Recuerda que tu armonía interior es el baremo del cosmos para concederte tus deseos, cuanto mejor te lleves contigo mismo más fácil te resultará hacer tus deseos realidad.
Por último te pido un favor, si este post te ha sido de utilidad, compártelo con alguien que lo pueda necesitar. ¡Gracias!




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