Jan Pere

¡Dale al mono!

¡Dale al mono!

Actualización de: Educando al mono.

Estamos en tiempos agitados. Guerras, crisis, desastres… Ves las noticias y solo captas mala leche en general.

Y antes de que te des cuenta, estás lleno de monos. No importa de qué bando, micos, macacos, simios, todos monos son.

Y todos vienen del entorno exterior, sí, ese donde apenas puedes actuar y los que sí lo pueden hacer, están encabronados en lo peor de la emoción del 1er nivel, y en vez de resolver la lían cada vez más.

Y la acción más inteligente es, salvar tu entorno interior de esta epidemia de estupidez.

¿Cómo?

Devuélveles el  mono, es suyo y su responsabilidad, no cargues con el mono de ellos y su estupidez. Mantén limpio tu jardín, tu entorno interior, porque ahí dentro si tienes poder.

 

¡Vamos a darle al mono!

No importa que noticia sea, sí te impacta y altera tu entorno interior imagínala como un mono.

Primer paso: obsérvalo y mándale callar. O quítale el sonido para proteger tu parte emocional.

Segundo paso: el mono está frente a ti. Sácale de ahí y envíalo a otro lugar, bien lejos de ti. Elige cómo echarle, pero siempre a los lados o hacia atrás. Nunca hacia delante porque te lo volverás a encontrar.

Para que el mono no vuelva pon una persona amable en ese lugar o algo agradable que te ayude a subir de nivel y sentirte bien.

Si el mono es pesado y vuelve, le envías a otro lugar bien lejos de ti. Y no temas por el macaco, a él no le va a pasar nada, es solo una ficción, algo virtual, pero… el efecto que causa en ti, sí, es real.

De modo que no tengas compasión con el mono, tenla hacia ti y no te dejes arrastrar al nivel más bajo de lo emocional, como: rabia, miedo, odio, temor, tristeza, inseguridad, porque te vuelves vulnerable y entonces el jodido mono sí te puede arañar.

El ejercicio que te propongo con el mono, también lo puedes hacer un sujeto o cualquier otro animal que te sea fácil manejar.

 

Recuerda

No dejes que entren macacos en tu jardín y comiencen a enredar porque robará (recuerda que el mono es un ladrón) tu paz y tranquilidad. Y no puedes llevar paz al entorno exterior, si no la tienes dentro de ti y cuidar de tu jardín, sí que es tu responsabilidad.

Mantente atento y usa la palabra mágica cada vez que la necesites «este no es mi mono» y piensa en algo o alguien agradable que ocupe su lugar y si no le haces caso, ni le dejas enredar, el mico se aburre y se va.    

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Imágenes: www.pixabay.com

Y si quieres saber más sobre cómo evitar los monos ajenos y llevarte bien con tuyo, el libro: La sonrisa interior te ayudara a verlo mejor. Recuerda que tu sonrisa interior desactiva al mono liante y le calma para poderle manejar. Es el paso previo para educarlo. Cuanto más estés en ti, más fácil será que el «mono» trabaje a tu favor.

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