Respira para trascender las crisis
No importa si es una crisis de tu entorno interior o exterior, ¡respira!. Respirar es un recurso natural que ya que llevas incorporado y por lo tanto está a tu alcance.
En la situación que vivimos el principal problema es respiratorio, y no solo por virus, hay tantas cosas que nos cortan la respiración y nos crea malestar interior. ¿Te has parado a pensar cómo mejorar tu respiración? o ¿qué estás haciendo ya, ahora, para fortalecer tus pulmones y la Wei Qi?
Para comenzar estírate
Sí, estírate, no te encojas, porque el miedo te hace encogerte y dejas de respirar volviéndote vulnerable, ya que al encogerte comprimes tus pulmones acortando tu respiración y debilitando la energía defensiva del pulmón, la Wei Qi.
La energía Wei Qi que reside en los pulmones cuida de todo tu sistema respiratorio. Por eso unos pulmones fuertes, bien nutridos de energía fortalecen tu sistema defensivo o inmunitario protegiéndote de los ataques externos: clima y agentes patógenos.
La respiración consciente, profunda y relajada fortalece tus pulmones. Cuanto mejor es tu respiración, más fuertes estarán tus pulmones y cuanto más fuertes estén tus pulmones mejor será tu respiración.
Lo ideal es respirar con todo el cuerpo, porque tu cuerpo respira por todas sus partes, incluso a nivel celular. Pero tranquilo puedes comenzar por lo sencillo. Esta es una estrategia que suele funcionar bien y es la respiración abdominal.
Para comenzar te dejo un extracto adaptado del libro, Pisando fuerte: La clave 3ª
Respira, suave y profundamente
Primero de todo encuentra el lugar adecuado, donde el aire esté limpio y puedas desconectarte de la rutina, siempre es importante pero en estos tiempos lo es más.
La respiración es consciencia y energía pero cuando te tensas o bloqueas, no respiras bien. Es lo normal. Si tus músculos están tensos, presionan los órganos internos y los pulmones no se expanden todo lo que pudieran. Esto genera más tensión y estrés interno y entras en reactividad, lo que no es bueno para tu salud física, emocional o mental; y si no, pregúntale a tus amigos o a tu familia.
Cuando estás tenso, tu respiración es corta, inarmónica y poco eficiente, (te encuentras en modalidad supervivencia nivel 1º). Al no ser eficiente con tu respiración, no provees a tu sistema del aire necesario para su buen funcionamiento y es cuando te sientes pesado y poco ágil a nivel mental y físico.
Consecuencias: te vuelves más vulnerable a las influencias externas, sean del tipo que sean. Esto genera un estado interno y una actitud de miedo o temor. Entras en reactividad, te tornas más irritable y vas desequilibrándote poco a poco, afectando a tu forma de ser, pensar y hacer.
Pero…, qué hacer cuando estás en tensión.
Date cuenta de tu tensión y acéptala, no te resistas a ella.
Para comenzar sal de tu cabeza y lleva tu atención al abdomen, que es donde tienes el primer hara o zona de poder.
Por cierto ¿Sabes que tu zona de poder, también es llamada segundo cerebro?
Tu zona de poder reside en el abdomen y su centro se ubica a dos dedos bajo el ombligo y a unos centímetros hacia el interior. Es allí donde se concentra la mayor parte de la energía y desde donde se distribuye a todo el cuerpo.
Además, es tu centro de gravedad. Todos los practicantes de artes marciales lo saben y los gatos también por eso no se tensan, salvo cuando se asustan y pierden todo su encanto.
Explorando tu respiración consciente
La respiración abdominal no es necesario aprenderla, sino recordarla porque es la respiración natural del bebé, y todos, haga más o menos tiempo hemos sido bebés.
Pero… si te cuesta recordar cuando eras bebé, no te preocupes, hay una forma fácil y práctica de traer a la memoria la respiración abdominal.
Comienza sentándote cómodamente. Esto es importante al principio, luego, cuando ya tengas práctica lo puedes hacer en cualquier momento, posición o lugar. Pon la mano izquierda sobre tu ombligo. Al inspirar empuja con tu tripa la mano hacia fuera, al espirar presiona suavemente con tu mano la tripa hacia dentro.
Y esto es todo. ¡Fácil, ¿verdad?!
Para mejorarlo mantén los ojos cerrados, sonríe, sobre todo al inspirar y siente qué te está aportando a nivel interno esta respiración. La sonrisa eleva tu frecuencia vibratoria.
Con el paso del tiempo y la práctica comenzarás a sentir tu hara con claridad, como una zona de diferente densidad. También es muy posible que experimentes sensaciones de calor o energía, de algo que se mueve o palpita en él. Cuando esto sucede lo puedes fortalecer visualizando tu hara como si fuera un pequeño sol.
Una reflexión más, ¿eres consciente desde dónde respiras en tu día a día? ¿Sabes si tu respiración es desde el temor o confianza, desde el miedo o alegría? Es importante que seas consciente de ello porque el temor y el miedo te debilitan, mientras que la confianza y la alegría te fortalecen y elevan.
Tu consciencia es muy importante porque al respirar fortaleces el estado interno que tienes en tu mente y si estás en el miedo generarás más miedo que irá profundo dentro de ti, quizás por eso dejas de respirar, como una forma de autoprotegerte de ti mismo. Has de saber que hay pequeños matices que hacen que tu respiración sea única ya que está conectada con tu forma de ser y moverte por el mundo.
Al tomar consciencia de tu estado interno y respirar con confianza y alegría elevas tu frecuencia y recuperas tu poder personal y fortaleciendo tu Wei Qi.
Pd. Al elevar tu frecuencia te alejas de los virus y demás parásitos porque ellos tienen una frecuencia muy baja, es como que estás en otro canal alejándote de la zona de riesgo.
Post relacionados:
© Jan Pere. Artículo disponible gratuitamente para imprimir, copiar y distribuir según lo desees respetando la autoría, manteniendo la integridad del artículo y el enlace al texto original. Los derechos de autor, prohíben su venta en cualquier formato o medio excepto por el editor.
Registrado en SafeCreative
Imágenes: www.pixabay.com
Y si quieres saber más sobre tu funcionamiento interior ojea el libro: La sabiduría interior, y para profundizar en el conocimiento de tu cuerpo ojea el de: Pisando fuerte, te ayudarán a comprender la relación interna y como adaptarnos a nuestro entorno exterior.
Por último te pido un favor, si este post te ha sido de utilidad, compártelo con alguien que lo pueda necesitar. ¡Gracias!




0 comentarios