Reconociendo tu mapa interior
Tu cosmogonía eres tú, es tu forma de ver y entender el mundo. Por ejemplo, imagina que eres un explorador en un territorio desconocido. Para moverte con seguridad, necesitas un mapa.
Pero, ¿y si el mapa que tienes no refleja el territorio? ¿Y si las carreteras han cambiado, y sigues guiándote por caminos que ya no te llevan a dónde quieres ir?
Esto es exactamente lo que ocurre con nuestra mente y la forma en que interpretamos el mundo: tenemos un «mapa interno» que nos ayuda a navegar en el mundo exterior “la realidad”, pero no siempre es preciso, porque se tiene que actualizar.
Tu «entorno interior» es la suma de tus creencias, valores y experiencias. Este entorno interno no es la realidad en sí misma, sino la interpretación personal que haces de ella.
Por eso cada persona tiene su propia versión del mundo, creada a partir de su historia, cultura y experiencias personales.
Tu «mapa mental» influye en cómo ves los problemas, las oportunidades y hasta tu propia capacidad de adaptarte a los cambios.
1. Tu cosmogonía o el mapa interno: Tu filtro personal de la realidad
Imagina que te dan unas gafas con lentes de colores. Si las lentes son azules, todo lo verás azul; si son rojas, todo se teñirá de rojo. Nuestra mente funciona igual: filtramos la realidad a través de nuestras experiencias previas, creencias y emociones.
Dos personas pueden vivir exactamente la misma situación, pero interpretarla de formas completamente diferentes debido a sus «gafas mentales».
Por ejemplo:
- María creció en un entorno donde le decían que era inteligente y capaz. Su «mapa interno» le dice que puede aprender cualquier cosa si se esfuerza. Cuando se enfrenta a un reto, piensa: «Voy a encontrar una forma de lograrlo».
- Carlos, en cambio, recibió muchas críticas durante su infancia y su «mapa interno» está lleno de mensajes de inseguridad. Ante el mismo reto, piensa: «Seguro que fallo, mejor ni lo intento».
Ambos viven la misma realidad externa, viven en la misma la ciudad e incluso pueden ser hermanos pero su «entorno interior» les hace experimentarla de manera diferente.
Aquí es donde entra en juego la importancia de reconocer tu mapa interior para darte cuenta de si es adecuado para tu realidad tal, como es ahora o necesitas revisar y actualizar esos filtros para que no la distorsione y te ayude a mejorar.
2. Cómo construyes tu mapa interior
Tu «entorno interior» no aparece de la nada; se forma a lo largo de tu vida. En especial durante la infancia. Algunos de los principales factores que influyen en él son:
- Experiencias pasadas: Si fracasaste en algo, es posible que tu mente haya guardado esa información como una «prueba» de que no eres bueno en ello. Ese temor te impide o limita a arriesgarte a probar cosas nuevas, por miedo a no hacerlo bien.
- Creencias inculcadas: Muchas de nuestras ideas sobre el mundo nos las transmitieron nuestros padres, profesores, amigos o la sociedad. Algunas pueden ser útiles, pero otras podrían estar limitándote, porque ya no eres un niño y necesitas actualizarlas para tu nueva realidad.
- Emociones asociadas: Si alguna vez te sentiste avergonzado al hablar en público, es posible que tu mapa interno te diga «No soy bueno para hablar frente a los demás», aunque solo haya sido una experiencia aislada.
- Lenguaje y cultura: El idioma que hablas y la cultura en la que creciste también moldean cómo interpretas el mundo. Por ejemplo, en algunos países el error se ve como una oportunidad de aprendizaje, mientras que en otros se asocia con el fracaso.
3. Cuestionando tu mapa: ¿Es fiel a la realidad?
Un mapa es útil solo si representa correctamente el territorio. Si tu mapa interno está desactualizado, te llevará a tomar decisiones equivocadas. La buena noticia es que puedes revisarlo y actualizarlo, y eso es algo que depende solo de ti.
Aquí hay algunas preguntas que pueden ayudarte a analizar tu mapa interno:
- ¿Qué cosas creo sobre mí mismo y sobre el mundo? Haz una lista de frases que te repites a menudo, como «No soy bueno en esto», «Siempre fracaso», «El dinero es difícil de ganar». Estas serían creencias limitantes que necesitas actualizar.
- ¿De dónde vienen estas creencias? Algunas parece como si te las hubiera traído Papa Noel, pero no. Unas nacieron de tu propia experiencia y otras alguien te las «pasó».
- ¿Siguen siendo válidas hoy? A veces seguimos actuando según creencias que funcionaban en el pasado, pero muchas ya no tienen sentido en nuestra cambiante realidad y las tienes que actualizar.
Ejemplo práctico:
Laura siempre ha creído que «no es buena con la tecnología» porque su familia le decía «nena tú eres de letras».
Sin embargo, cuando decide analizar su mapa interno, se da cuenta de que en realidad tecnología le atrae más.
Y, decide inscribirse en un curso básico de informática y, para su sorpresa, descubre que no solo puede aprender, sino que incluso lo disfruta.
Su mapa se actualiza: «No es que no sea buena con la tecnología, solo que no lo había intentado antes».
4. Redibujando tu mapa para una vida mejor
Una vez que identificas las partes de tu mapa interno que no te sirven, puedes empezar a cambiarlas. Esto no significa ignorar la realidad, sino interpretarla de una manera que te ayude a crecer en lugar de limitarte.
Algunas estrategias para redibujar tu mapa interno:
- Cuestiona tus creencias: Pregunta «¿Es esto realmente cierto?» o «¿Existe evidencia que lo contradiga?».
- Cambia tu narrativa interna: En lugar de decir «No puedo hacerlo», prueba con «Todavía no lo he aprendido, pero puedo probarlo».
- Rodéate de nuevas influencias: Leer libros, escuchar podcasts o hablar con personas que tengan una perspectiva diferente te ayudará a actualizar tu mapa.
- Toma acción: La mejor forma de cambiar una creencia es demostrarte a ti mismo que es incorrecta. Si crees que «no puedes hacer ejercicio», empieza con cinco minutos al día y comprueba que sí puedes.
Resumen: Tu mapa no es el territorio
Recuerda: tu mapa interno no es la realidad, sino tu interpretación de ella. La clave para que vivas con mayor libertad y plenitud está en que revises y actualices tu mapa, en especial de esas cosas que te limitan, para que te puedas adaptar mejor y crees la realidad que deseas vivir.
Pero tranquilo/a, no tienes que cambiar todo de golpe.
¿Qué te parece comenzar por hacerte consciente de las creencias y filtros, sobretodo de esos que te generan temor y desconfianza hacia ti para adaptarte al mundo y fluir con él?
Al hacerlo, ganarás un superpoder que te ayudará a mejorar tu vida, tomando decisiones con mayor claridad y confianza.
Y recuerda ¡El mundo exterior cambiará en la medida en que… transformes tu mundo interior!
En el post veremos con más detalle qué son las creencias
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